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La Vida Con El Vaso LLENO


Intro.

A. ¿Nunca ha pedido usted una Coca-Cola u otra bebida y le dieron un vaso, mitad bebida y mitad hielo? ¿O nunca ha pedido un capuchino y le dieron más espuma que café? ¡A mí no me gusta cuando me hacen eso!

B. Y si quiere saber como veo el vaso (medio vacío o medio lleno), ¡no me conformo con un vaso medio lleno!

C. Cuando tengo mucha sed, quiero que mi vaso esté LLENO. Creo que a ustedes les gustaría lo mismo.

1. Sevilla es conocida por sus veranos calorosos. Los sevillanos tienen una camiseta que se vende mucho por allí. Dice: "40 grados a la sombra en Sevilla." (104 grados Fahrenheit.)

a. Después de pasar varias horas trabajando o andando en ese calor, lo único que quiero es un vaso LLENO de agua o de limonada fría.

b. Creo que si usted viniera a visitarnos, también le gustaría un vaso lleno.

2. Hace varios años, mi padre tenía la costumbre de usar unos vasos extra grandes para sus bebidas. Una vez me dijo que le gustaba llenarlos hasta el borde para no tener que volver a la cocina una segunda vez. No es que tuviera mucha sed. Simplemente le gustaba la idea de ABUNDANCIA.


I. EL REY DAVID TENIA UN VASO LLENO... ¡DE LAS BENDICIONES DE DIOS!

A. En Sal. 23:5, David dijo: "mi copa está REBOSANDO" ¡y no hablaba de Coca-Cola o limonada!

1. La palabra "copa" se refiere a la experiencia, suerte o parte de uno en esta vida. David dijo: "Tengo una PORCION COMPLETA de bendiciones de manera que no me falta nada." David se sentía COMPLETO o REALIZADO. Por esta misma razón dijo: "Con Dios tengo todo lo que necesito" (v. 1).

2. Cosas que David recibió de Dios:

a. Dirección en un mundo muy confuso (vv. 2,3b).

b. Restauración (v. 3a). Hablamos mucho de la "restauración de la iglesia", pero hace falta hablar más de la restauración INDIVIDUAL.

c. Seguridad en un mundo bastante inseguro (v. 4; Sal. 112:1,7,8).

d. Providencia en medio de la oposición (v. 5a, "Aderezas mesa delante de mí...).

e. El bien y la misericordia todos los días de su vida (v. 6a).

f. La esperanza de vivir eternamente en la casa del Señor (v. 6c).

g. ¡Eso me parece un vaso bastante lleno!

3. David QUERIA un vaso lleno de estas cosas y Dios se las dio hasta que su vaso rebosó.

B. Así se prepara uno bien para la vida venidera. ¿QUEREMOS nosotros un vaso lleno como David? (Más tarde veremos que David QUERIA que Dios llenara su vaso. Dios no se la dio de una manera arbitraria ni incondicional.)

C. Personalmente, ¡no quiero encontrarme en el lecho de la muerte con mi vaso medio lleno! ¡No quiero tener que comparecerme ante el trono de Cristo con cuatro gotas en mi vaso! Eso sería una triste indicación de mi falta de interés en las cosas espirituales. Quiero un vaso lleno AHORA.

D. Si usted QUIERE tener un vaso lleno, entonces tiene que levantarlo a Dios ¡y decirle que se lo llene!


II. ¿TENEMOS SED EN NUESTRAS ALMAS?

A. Siempre me ha impresionado el versículo donde dice Dios que David era "varón conforme a mi corazón" (1 S. 13:14; Hch. 13:22), sobre todo cuando recuerdo que éste es el mismo hombre que pecó con Betsabé y mató a su esposo para encubrir ese pecado (2 S. 11). ¿Nunca se ha preguntado por qué Dios dijo esto de David?

B. Creo que la respuesta se halla en la SED que David tenía de Dios. David no era perfecto en el sentido absoluto (nosotros tampoco); sin embargo, David DESEABA servir a Dios. En un sentido figurado, la palabra "sed" se refiere a "un deseo ardiente" (Webster). Pese al terrible pecado de David, él DESEABA ARDIENTEMENTE tener una relación íntima con Dios y tenía muchas ganas recibir bendiciones de Él.

1. Sal. 63:1 - David sabía que no había nada en esta tierra que pudiera llenar su vaso como DIOS y Su PALABRA.

2. Sal. 143:6 - David tenía tanta sed de Dios como desea agua una planta en medio del desierto. David tenía una sed INTENSA.

3. Sal. 42:1,2 - ¿Nunca ha tenido tanta sed que estuvo a punto de "bramar" como un animal? Por lo general, no dejamos que nuestra sed llegue a este extremo, pero creo que esto nos pasaría si nos encontráramos en medio del desierto sin agua. (Bramar significa "respirar rápidamente y con dificultad.") De nuevo, vemos que David tenía una sed INTENSA.

4. Sal. 25:4,5 - ¿Se acuerda de cuando David dijo en Sal. 23 que Dios le "guiaba"? Dios no decidió guiar a David de una manera arbitraria por la senda de la justicia y a la vez dejar que los demás se quedaran en las tinieblas. David encontró la dirección espiritual de Dios porque DESEÓ FERVIENTEMENTE seguir la Palabra de Dios y no sus propias ideas, opiniones, o "verdad interior." Él era varón conforme al corazón de Dios porque quería que DIOS le guiara.

C. En el Sermón del Monte, Jesús nos dice que si levantamos nuestro vaso a Dios, Él nos lo LLENARA, Mt. 5:6. Dios es capaz de darnos un vaso lleno, pero ¿tenemos nosotros SED?

1. Hace varios meses leí en Internet que el 75% de los norteamericanos sufren de "cansancio crónico." Según el artículo de CNN, la causa principal de este problema es la DESHIDRATACIÓN. El artículo mencionó que la gran mayoría de la gente no bebe suficiente agua porque han aprendido a IGNORAR el mecanismo del cuerpo que nos avisa cuando tenemos sed. Nuestro cuerpo nos dice cuando tenemos sed, pero la mayor parte de la gente no le hace caso.

a. Yo tenía cansancio crónico durante varios meses. Me puse tan mal que cada vez que daba la vuelta en mi cama por la noche, me dolía todo el cuerpo, como si me hubiera atropellado un camión.

b. Me pregunto cuántas personas sufren innecesariamente porque han aprendido a ignorar su sed de Dios. El deseo de conocer a Dios está en todos, pero la gran mayoría no hace caso a este deseo. Estos individuos están CANSADOS y CARGADOS de pecado (Mt. 11:28), ¡PERO REHUSAN BEBER! Han aprendido a ignorar su necesidad de las bendiciones de Dios. SE ENGAÑAN pensando que no tienen sed, que están bien tal como están.

2. Cuando tenemos mucha sed en el sentido físico, por lo general no esperamos mucho tiempo para satisfacerla. ¡Bebemos lo más pronto posible! Ignorar esa sed podría provocar la muerte. De hecho, se cree que si perdiéramos sólo entre el 9 y el 12 por ciento de la cantidad total de agua en nuestro cuerpo, podríamos entrar en coma.

3. No podemos sobrevivir físicamente sin agua y no podemos sobrevivir ESPIRITUALMENTE sin beber de las bendiciones de Dios. Si usted tiene sed de Dios, ¡beba lo más pronto posible! Ignorar esa sed podría provocar la muerte! (La palabra "muerte" significa "separación." Nos separamos de Dios (pecamos) cuando ignoramos nuestra sed.


III. DIOS PUEDE SATISFACER NUESTRA SED POR COMPLETO

A. Hoy en día, la gente promete satisfacer nuestra sed con prácticamente cualquier cosa. Dicen, por ejemplo, que no hay nada más refrescante que una Coca-Cola o 7 UP cuando, en realidad, lo que necesita nuestro cuerpo es agua pura. El agua es la única bebida que no solamente nos mantiene vivos, sino que también PURIFICA nuestro cuerpo. (Elimina toxinas.)

B. De la misma manera, solamente hay UNA COSA que puede satisfacer nuestra sed de algo más permanente que los placeres temporales del mundo... y sólo Dios nos lo puede dar.

1. Sal. 36:8,9 - Si realmente tiene usted sed de Dios, Él no le va a dar cuatro gotas. ¡Le dará UN TORRENTE!

2. Is. 55:1 - Las bendiciones de Dios son gratuitas.

*Si pudiéramos comprar sin dinero todo lo que quisiéramos de un almacén o supermercado grande, ¿cuánta comida, ropa, etc. nos llevaríamos a casa? La mayor parte de nosotros tendríamos suficiente para durarnos varios años. ¿Por qué no hacer lo mismo con las bendiciones de Dios? ¡David lo hizo!

3. Jn. 7:37,38 - Jesús nos puede satisfacer nuestra sed por completo y lo hace por medio de Su Palabra. Cuando una persona obedece a la palabra, Dios le da propósito de vida, satisfacción e integridad. Créanme, ninguna cerveza sería capaz de hacer todo esto para usted. Con Dios, la vida SÍ es mucho mejor que lo que nos prometen los fabricantes de las bebidas alcohólicas.


CONCL.

A. Así que, levantemos nuestros vasos a Dios y pidámosle que nos los llene hasta que rebosen.

B. Hace más de 20 años Dios me dio la oportunidad de beber de la copa de la vida eterna y, habiendo aceptado, le invito a usted a que haga lo mismo (Jn. 8:24; Hch. 17:30; 8:37; Mr. 16:16). Le invitamos a levantar su copa a Dios y a decirle que se lo llene.




(De la página web http://www.buscad.com)